Dudas más comunes
Cuando compartimos la vida con un conejo, siempre surgen preguntas sobre su convivencia con otros animales, sus cambios físicos o cómo cuidarlos en distintas etapas. En esta sección reunimos las dudas más frecuentes: desde cómo se relacionan con perros y gatos, el cambio de pelaje y si los conejos se bañan, hasta temas más específicos como el cuidado de gazapos huérfanos, la dieta para conejos con sobrepeso, los cuidados según la edad y qué significa cuando un conejo entra en trance. Aquí encontrarás respuestas claras para comprender mejor a tu bunny y cuidarlo con tranquilidad.
La experiencia puede variar según cada caso, pero hay aspectos básicos que debes considerar:
Edad y experiencia del perro: Si tu perrito está acostumbrado a convivir con otros animales o es un cachorro, será más inquieto y predispuesto a jugar.
Raza y temperamento: La raza influye en su comportamiento, aunque la educación que reciba es determinante.
Territorialidad del conejo: Los conejos son animales muy territoriales. Si sienten que su espacio está siendo invadido, podrían atacar.
Socialización y presentación:
Presenta a ambos en un espacio neutro y seguro que puedas controlar fácilmente.
Mantén el control del perro en todo momento, ya que un solo mordisco podría lastimar gravemente al conejo.
Observa la reacción del conejo: si patea el suelo o se queda paralizado por miedo, es mejor posponer la interacción y probar otro momento.
Con paciencia y supervisión, perros y conejos pueden convertirse en excelentes aliados, pero recuerda que toda relación requiere tiempo para que ambos confíen y puedan interactuar sin supervisión.

Huilo Huilo y Cypress
Por Magdalena Zamorano
No sé si llamarlo destino o casualidad… yo quiero creer que es destino.
Hace un poco más de dos años tuve la oportunidad de adoptar una gatita. Como madre de conejita que soy, me preocupé por cómo reaccionaría mi coneja Huilo Huilo, así que consulté a mi veterinaria antes de tomar cualquier decisión. Con su visto bueno, adopté a una hermosa gatita de dos meses, a la que su papá bautizó como Cypress, que significa “Ciprés” en inglés.
El primer día fue complicado. Aunque Cypress era pequeña y no representaba un peligro para Huilo Huilo, parecía asustada y no mostraba interés por interactuar, ni siquiera por mi coneja. Decidimos darle tiempo para adaptarse al nuevo ambiente.
Y funcionó: al poco tiempo, Cypress comenzó a acercarse a Huilo Huilo, olfateándola y siguiéndola a todas partes. Huilo Huilo asumió el rol de hembra alfa en la relación, y desde ese día se volvieron inseparables: duermen juntas, se acicalan, juegan e incluso a veces se pelean. Huilo Huilo no es una coneja tímida y defiende su espacio cuando Cypress se emociona demasiado jugando.
Uno de los secretos de esta amistad es que Huilo Huilo ya era adulta cuando llegó Cypress, quien solo era una cachorrita sin capacidad de hacer daño. Se criaron como hermanas, sin diferencias: ambas pueden subirse a la cama, correr por el departamento y compartir el baño en el balcón. La más revoltosa suele ser Huilo Huilo, mientras que Cypress a veces pasa gran parte del día durmiendo.
La convivencia entre un gato y un conejo es maravillosa, pero requiere vigilancia y cuidados al principio. En mi caso, el gato llegó después y era pequeño, lo que facilitó la adaptación. Introducir un conejo pequeño a un gato adulto es más complicado: muchos gatos son territoriales y mimados, y no aceptan fácilmente compartir su espacio con nadie. Por eso, la interacción siempre debe ser supervisada, permitiendo que jueguen y se peleen sin hacerse daño. Uno puede notar rápidamente la diferencia entre un manotazo de juego y un ataque real.
Una vez lograda la convivencia, todo fluye solo. Ambos se aceptan y el lazo entre ellos se fortalece con el tiempo.
Recomiendo 100% la convivencia entre especies. Los conejos no siempre son tímidos; depende de sus tutores permitirles desarrollar su personalidad. Socializarlos con otras especies, salir al parque, interactuar con el entorno y ofrecerles actividades son claves para su bienestar. Tener un compañero en casa es ideal para que compartan juegos, descanso y travesuras. Los gatos, por su parte, son más independientes, pero también disfrutan la compañía del conejo, especialmente al momento de acurrucarse a dormir.
Además, contar con un compañero de juegos significa que tu conejo nunca estará solo, ni se aburrirá cuando salgas de casa. Eso sí, recuerda: el compañero no es una niñera. No pueden dejarlos solos por días ni en vacaciones; la responsabilidad y el contacto frecuente con sus tutores son esenciales para que se sientan felices y seguros.
Si quieres conocer más sobre la vida de Huilo Huilo y Cypress, puedes unirte al grupo de Facebook Huilo Huilo Lovers.

Al igual que perros y gatos, los conejos mudan su pelaje de manera natural. Esto ocurre de forma moderada cada tres meses, pero dos veces al año el cambio es más intenso, coincidiendo con las estaciones:
Invierno
Verano
La diferencia con otras mascotas es que los conejos no pueden vomitar para eliminar el pelo que ingieren, lo que puede provocar la formación de bolas de pelo en el estómago y causar estasis gastrointestinal o paradas intestinales.
Para prevenirlo, se recomiendan los siguientes cuidados:
Cepillado diario: Fundamental, especialmente en conejos de pelaje largo o razas angora. Usa un cepillo adecuado para su piel delicada; el FURMINATOR es altamente recomendado para eliminar pelo muerto de manera segura.
Pasta de malta: Una pequeña dosis ayuda a eliminar los pelos acumulados a través de las heces, aunque solo se usa como complemento.
Fibra: Mantén heno disponible en abundancia, ya que es la base principal de su dieta (80%) y ayuda a prevenir la acumulación de pelo en el estómago.
Frutas digestivas: Trozos pequeños de piña o papaya, al menos una vez por semana, ayudan también a la digestión y a prevenir la formación de bolas de pelo.
¡Atención!
Si tu conejo deja de defecar, rechina los dientes o deja de comer y beber agua, acude inmediatamente a un veterinario especialista en animales exóticos. Podría tratarse de una acumulación de pelo en el estómago que provoca una parada intestinal, una situación grave que requiere atención urgente.
El baño en los conejitos es un tema controvertido. Mientras algunos lo apoyan como medida de higiene y relajación, la postura más recomendable es no bañar a los conejos, y nosotros estamos de acuerdo con esta segunda postura.
Los conejos son animales muy limpios: pasan gran parte del día acicalándose, y si se les enseña a usar su baño o letrina, aprenden rápido a mantener su higiene, evitando ensuciarse.
Consecuencias de bañar a tu conejo
Estrés extremo: El baño genera un estado de estrés que puede afectar seriamente su salud e incluso provocar la muerte.
Pelaje delicado: Los productos de limpieza comerciales pueden alterar el pH natural de su pelaje, provocando alergias graves.
Problemas de oído: El agua que entra en sus oídos puede causar otitis, dolor y molestias.
¿Cómo mantener a tu conejo limpio?
Cepillado diario: Elimina pelo muerto y previene nudos, especialmente en razas de pelaje largo.
Revisión de zonas íntimas: Retira heces adheridas al pelaje para evitar infecciones.
Evitar suciedad: Procura que no se exponga a barro, tierra o grasa que ensucie su pelaje.
En casos de suciedad extrema
Si tu conejo se ensucia mucho, puedes humedecer un paño con agua tibia y limpiar suavemente la zona hasta eliminar la suciedad o restos de heces.
¡Recuerda!
El bienestar de tu bunny depende de los cuidados que tú le brindes.
A veces nos podemos encontrar con gazapos que han quedado sin el cuidado de su madre. Esto puede ocurrir porque la madre es primeriza, no tiene experiencia de crianza o, por algún motivo, abandona a sus crías. Si los gazapos tienen menos de un mes, su cuidado es crítico, y necesitarán de nuestra ayuda.
El espacio
Prepara un lugar cómodo, abrigado y seguro donde los gazapos puedan descansar juntos.
Si la madre no dejó una madriguera, utiliza una caja con manta y heno o paja. Mantenerlos juntos ayuda a conservar la temperatura.
La temperatura ideal es aproximadamente 25 °C.
Si la madre dejó pelos, déjalos en la caja: ayudan a conservar el olor y la comodidad.
La alimentación
Los gazapos se alimentan una o dos veces al día, y la madre solo está unos minutos con ellos.
Si la madre tiene leche pero no alimenta, colócala suavemente sobre las crías, ofrécele caricias o un snack para que se sienta cómoda.
Si la madre no está disponible, utiliza un suplemento llamado Esbilac (leche de cabra). Es lo más cercano a la leche materna. No uses leche de gato, ya que puede causar problemas digestivos.
Las cantidades de Esbilac se duplican respecto a la indicación del envase y se administra 15–20 segundos por gazapo, hasta que la barriga quede llena.
En caso de dificultad con el biberón, se puede usar jeringa o gotario.
Cantidad diaria aproximada: 15 ml por gazapo en las primeras semanas.
Cronología del desarrollo
Semana 1
Nacen sin pelo, ojos cerrados, orejas pegadas al cuerpo.

Semana 2
Comienzan a crecer y a cubrirse de pelaje.
Orejas empiezan a separarse y están más activos, aunque duermen mucho.

Semana 3
Abren los ojos de forma progresiva.
Empiezan a dar sus primeros brincos y jugar.

Semana 4
Pelaje más abundante, orejas completamente erguidas.
Movimientos más veloces, aunque torpes.
Si la madre todavía está, la leche disminuye; es momento de introducir heno de alfalfa y pellets (Oxbow, ZuPreem, Mazuri, Living World) para ayudar al desarrollo intestinal.

Semana 5
Exploran y juegan la mayor parte del día.
Ya no requieren tanta ayuda, solo supervisar deposiciones y consumo de agua.
La orina normalmente será blanquecina; si es rojiza, puede indicar eliminación de toxinas de la nueva alimentación.
Consejos importantes
No te entristezcas si alguno no sobrevive: la naturaleza es sabia.
Los gazapos hacen ruidos similares a quejidos cuando tienen hambre.
Mantén agua disponible todo el día.
Observa sus deposiciones: si son muy blandas, acude de inmediato a un veterinario especialista en exóticos.
Gazapos (0 a 4 semanas)
Durante las primeras dos semanas, los cuidados son fundamentales pero simples, ya que la madre se encarga de la alimentación y limpieza de los gazapos.
Alimentación de la madre:
Heno a libre disposición.
Pellet: 1–2 cucharadas al día.
Agua fresca siempre disponible.
Cuidado del nido:
Mantener la limpieza, pero sin invadir demasiado.
Permitir que los gazapos permanezcan juntos para conservar la temperatura.
Evitar corrientes de aire, exceso de sol, lluvias y acceso de predadores.
Interacción y revisión:
Tocar suavemente a los gazapos, acariciar su estómago para comprobar que están bien alimentados y aumentar el contacto con humanos.
Revisar los ojos por riesgo de infecciones.
Enfermedades comunes:
Enterotoxemia: causada por la bacteria Clostridia spiroforme. Puede provocar diarrea grave y muerte en 24–48 horas. Se relaciona con mala higiene y hacinamiento.
No dar verduras hasta los 4 meses, ya que su sistema digestivo aún se desarrolla.
Recomendación:
Llamar a un veterinario a domicilio para prevención de diarreas y chequeo general.
Resumen de cuidados:
Ambiente limpio y cálido.
Alimentación fresca para la madre.
Limpieza ocular de los gazapos.
Observación de comportamiento y signos de enfermedad.
Tacto diario para asegurar buena alimentación.
Jóvenes y adultos (de 1 mes a 5 años)
A medida que crecen, sus cuidados cambian:
Espacio y accesorios:
Baño/esquinera amplio con sustrato seguro (papel prensado, no aserrín ni viruta).
Bebedero con agua fresca todos los días.
Heno a libre demanda (80% de su dieta).
Pocillo para pellet.
Piso cubierto y seguro, sin rejillas que dañen sus patas.
Juguetes para estimulación mental (túneles, pelotas de mimbre, etc.).
Ambiente seguro, libre de corrientes de aire, temperaturas extremas y sustancias tóxicas.
Salud y cuidados:
Castración/esterilización para prevenir enfermedades y estrés.
Cepillado diario para evitar acumulación de pelo y problemas digestivos.
Visitas al veterinario cada 6 meses para control de salud y corte de uñas.
Socialización con otras especies supervisada para evitar conflictos.
Mayores (más de 5 años)
Los conejos mayores requieren cuidados específicos:
Alimentación:
Heno 80% de la dieta para mantener fibra y digestión saludable.
Control de peso para prevenir obesidad.
Movilidad y ejercicio:
Adaptar zonas de acceso a alimento y áreas seguras para moverse.
Supervisar acicalamiento y consumo de cecotrofos.
Salud:
Palpar regularmente para detectar abscesos cutáneos o pododermatitis.
Revisar dientes: crecimiento constante, rechinamiento, saliva excesiva y dificultad al comer.
Cuidado ocular: limpieza regular de conductos lagrimales para prevenir conjuntivitis.
Vigilar signos de problemas respiratorios o cardíacos: tos, estornudos, pérdida de apetito o peso.
Esterilización temprana en hembras para prevenir cáncer de útero y ovarios.
Control de salud renal: observar color y olor de la orina y frecuencia de micción.
Resumen:
Proporcionar un ambiente seguro, cálido y cómodo.
Supervisar alimentación y salud de manera regular.
Adaptar el entorno a las capacidades físicas del conejo.
Mantener contacto y atención veterinaria constante.
Muchos conejos pueden desarrollar sobrepeso debido a la poca actividad física y a una alimentación inadecuada, como exceso de snacks, frutas o pellets altos en grasa. Para ayudarlos a recuperar un peso saludable, considera lo siguiente:
Alimentación equilibrada
Heno: 80% de la dieta diaria, fuente principal de fibra.
Vegetales: 10%, preferiblemente hojas oscuras. Distribúyelos a lo largo de la semana.
Frutas: 5%, solo pequeñas porciones y no todos los días.
Pellet: 5%, con un máximo del 2% del peso corporal del conejo.
Agua: siempre disponible y en cantidad suficiente.
Snacks y frutas
Evita el exceso de snacks y frutas.
Organiza un calendario semanal para repartir las porciones, recomendando 2 o 3 veces por semana como máximo.
Ejercicio y estimulación
Saca a tu conejo de la jaula y permite que explore, salte y corra libremente.
Construye rutas y escondites que estimulen su curiosidad y lo animen a moverse más.
Jugar y explorar ayuda a perder peso y mejora su bienestar físico y mental.
Es común ver a los conejos boca arriba o en lo que algunos llaman “trance”, pero esto no los relaja, sino que los estresa y los hace vulnerables.
¿Qué es el “trance” en conejos?
La posición conocida como “conejito en trance” es un mecanismo de defensa natural. Cuando tu orejón cae inmóvil, parece muerto, pero en realidad se está protegiendo de un posible depredador. Este estado, llamado inmovilidad tónica, produce miedo y estrés porque se siente en peligro.
Los conejos son animales de presa, siempre alertas, y este trance es su último recurso para sobrevivir, permitiéndoles confundir al depredador y escapar.
Riesgos de inducirlo manualmente
Algunos dueños intentan colocar a sus conejos boca arriba para acicalarlos, cortarles las uñas o simplemente “relajarlos”, sin saber que:
Provoca parálisis temporal.
Aumenta el ritmo cardíaco y respiratorio, lo que puede ser fatal.
Al reincorporarse, pueden moverse bruscamente y sufrir golpes o lesiones graves.
Investigaciones como la de la Universidad de Huddersfield muestran que esta práctica genera un estado de pánico, no relajación.
Cuándo está permitido
Solo debería realizarse si un veterinario especialista en exóticos necesita tomar una radiografía o practicar un procedimiento. Incluso en esos casos, es la última opción y debe ser dirigida por un profesional.
Excepciones voluntarias
Algunos conejos pueden colocarse voluntariamente boca arriba después de jugar o hacer binkies, siempre que se sientan seguros y confiados con su tutor. Esto no representa peligro y es parte de su comportamiento natural de relajación.
Recuerda: tu conejo depende de ti para sentirse seguro. Evita inducir el trance y respeta sus límites.





