Una de las cosas que debes saber es que los conejos al ser presas en la naturaleza tienden a  ocultar muchas veces sus molestias cuando se sienten enfermos, por lo cual debemos conocerlos bien y así detectar cuando algo va mal y existen cambios en sus comportamientos habituales. Por ejemplo, si se muestran desanimados, incómodos -se recuestan, se paran y así de forma reiterada. Por lo general cuando tienen dolor o molestias rechinan sus dientes mientras comen, o simplemente dejan de comer, incluso lo que más aman. Al sentir dolor no querrán comer y eso es muy delicado en ellos, ya que su sistema digestivo funciona por empuje. Si no comen, no defecan y si no defecan sus órganos comenzará a fallar.

Si notas este cambio en su comportamiento debes llevarlo de inmediato al veterinario especialista en exóticos, no a cualquier veterinario. Asegúrate de tener un veterinario de cabecera y otro en caso de que el tuyo esté cerrado.

Síntomas de que tu conejo está enfermo:   

  • Come menos
  • Está más delgado
  • Se le cae el pelo
  • Bultos o inflamaciones, por encima o debajo de la piel
  • Mamas inflamadas o hinchadas
  • Cabeza inclinada
  • Heces blandas o diarrea
  • Problemas de respiración
  • Tos, estornudos
  • Narices sucias y pegajosas
  • Ojos llorosos
  • Daño en los genitales

 

Posibles causas de enfermedad:

  • Maltrato al animal
  • Deficiencia del manejo
  • Mala alimentación
  • Alimento defectuoso
  • Alimento con mucho polvillo
  • Instalaciones no apropiadas
  • Instalaciones averiadas
  • Lesiones y/o heridas mal tratadas
  • Intoxicaciones
  • Contagio por hongos, virus, bacterias, etc.
  • Falta de higiene
  • Estrés
  • Calor excesivo
  • Frío excesivo (especialmente en las crías)
  • Falta de ventilación
  • Parada intestinal