Los conejos son animales muy delicados en todos los sentidos, por lo que necesitan de muchos cuidados, tanto en su alimentación, forma de manipular y en el medio en que se desarrollan ya que tienen que estar libres de posibles peligros. Necesitan además de mucha paciencia y amor para acostumbrar a este pequeño integrante a la nueva familia, muchos de ellos al ser adoptados y en algunos casos comprados a criaderos o personas que se dedican a venderlos en las calles, etc, no serán lo suficientemente amistosos como muchos de los niños esperan, esto se debe a que detrás de ellos hay una historia de maltrato, poco amor y atención, es por eso que hay que darles su tiempo para que confíen en sus nuevos dueños y se adapten a su nueva vida.

También otro punto a considerar es la madurez sexual de los conejos que en los machos se da entre los 3-4 meses y en las hembras entre los 6-7 meses, al entrar en esta etapa su actitud cambiará, tornándose más territorial y por lo tanto más agresivos en algunos casos, esto puede llevar a que el conejito sin querer pueda lastimar al niño, lo que terminará con un conejito abandonado que no fue comprendido durante su etapa de cambio.

Los niños muchas veces no están preparados para tener que lidiar con todos estos cambios sino que solo esperan un amiguito pequeño con quien jugar y que se deje acariciar y manipular todo el tiempo que ellos quieran y como vimos anteriormente no será así en algunos casos.

Generalmente los conejos no se recomiendan para niños menores de 3 años, ya que generalmente no saben medir sus fuerzas y emociones, pero con una correcta educación y apoyo de los padres estos peludos podrían ser parte de la familia, generando un fuerte lazo entre sus integrantes. La educación es fundamental y el adulto debe ser el responsable del conejo, no delegar en niños esta responsabilidad tan importante.