Al momento de elegir nuestro compañero debemos tener en cuenta que hay diversas razas de conejos, algunos son temperamentales, autosuficientes, tranquilos, nerviosos, cariñosos y un largo etcétera, por ello debemos informarnos previamente.
Cuando los conejos son muy jóvenes tan solo contando con un par de meses es difícil distinguir si es hembra o macho. Comúnmente se entiende que los machos son más cariñosos, inquietos, flexibles y atentos. A diferencia de las hembras que son territoriales, ariscas e independientes.
Sin embargo, estas cualidades dependen del cómo se les eduque y crie, ya que algunas hembras también pueden ser bastantes quietas, tranquilas y cariñosas, como así un macho ser agresivo y juguetón. Es trascendente tener en cuenta como son las cualidades personales o qué cuidados y tiempos se tendrá hacia el nuevo compañero. Además de evaluar el ambiente físico y familiar en casa, antes de incorporar un conejo como mascota.
Tener niños en casa, debe ser un factor primordial a analizar antes de que llegue el compañero. Debido a que los conejos son animales bastante delicados, ya sea al ser alzados en brazos o al momento de juegos. Otro punto importante es el ruido, ya que hay conejos que pueden ser muy asustadizos.

Si estamos en búsqueda de un compañero para nuestro conejo en casa, debemos tener en cuenta las siguientes características según la relación de género:
– Macho con macho: Tienen resguardos en cuanto a territorialidad. Este tipo de relación no es muy recomendable, ya que sobre todo si los machos no están castrados puede hacerse imposible una relación pacífica.
– Hembra con hembra: La territorialidad es más complicada y la convivencia no es recomendable en algunos casos, obviando que siempre hay excepciones.
– Macho con hembra: Tienen una buena compatibilidad. Se recomienda la castración en machos y esterilización en hembras para evitar embarazos.
*En todos los casos anteriores se recomienda realizar la debida castración y/o
esterilización, con el fin de mejorar la convivencia”

Por otra parte, los conejos no castrados o esterilizados compatibilizan diferentes con los que sí lo están.
-Macho sin castrar: El macho no castrado estará en constante pelea y a la vez si hay otro macho éste tomará el mando debido a las hormonas. Y en el caso de tener contacto con una hembra, intentará constantemente montarla.
-Hembra sin esterilizar: Si está en contacto con un macho sin castrar, habrá estrés y agotamiento por constante apareo y nacimiento de crías. En cambio con un macho castrado el ambiente será óptimo sin peleas con una buena convivencia, pero la hembra comenzará a desarrollar embarazos psicológicos, al igual que tumores y posible cáncer uterino.

Al estar con otra hembra esterilizada, existe la posibilidad que tenga una buena relación de convivencia, pero si está en contacto con otra hembra sin esterilizar, pueden existir dificultades de territorio y dominancia. Hembra esterilizada y macho castrado es la combinación ideal, manejan su territorio, uno de los dos domina el grupo, teniendo armonía en el ambiente.

De ser posible, se recomienda que el conejo pueda conocer y evaluar previamente a su compañero, de tal forma que se pueda determinar si existe alguna afinidad con el nuevo compañero. En el caso que tu compañero este sin castrar o esterilizar y ya han pasado un par de meses desde que está contigo en casa, debes tener en cuenta que su personalidad y comportamiento hacia ti o el ambiente que lo rodee, puede variar levemente o totalmente luego de la operación, ya sea hembra o macho.
A fin de cuentas, el compañero ideal como tal, depende del amor que se le pueda entregar al Bunny que llegue al hogar, siendo las cualidades y características un plus a favor o en contra que permitirá poner a prueba habilidades para sobre llevar y otorgar al nuevo compañero la mejor experiencia que podamos construir, siempre prevaleciendo la salud, el amor y los cuidados para nuestro Bunny.